miércoles, 2 de febrero de 2011

Contaré una historia

Contar una historia. Todos tenemos una. Todos podemos narrarlas. Por algún motivo no lo hacemos. Pero el contar historias es algo tan humano, inherente a la existencia misma de la Humanidad como el caminar erecto. Y hay muchas historias para contar, muchas más maneras de hacerlo.
He decido contar una historia. No digo "mi" historia pues no lo es; por lo menos, no exclusivamente.
Y, porqué ahora? He escrito, a través de los años, diversos bosquejos, apuntes biográficos o anecdóticos, simples recuerdos o maneras de ver la vida, pero generalmente tienen una vida corta pues los cuadernos se desintregan, las hjas sueltas se pierden.
Aprovecharé ahora este "blog" para aqui depositar esos apuntes y recuerdos. Será mi caja de zapatos aunque, me temo, aquí no habrá canicas.
El título que le he dado a esta colección (ver más adelante) sugiere otro motivo, tal vez más importante que el de buzón de los recuerdos: deseo hablar de mi profesión. Pero no para todo mundo y mucho menos para otros médicos - que mejores historias médicas han de tener para contar ellos -. Escribiré para el estudiante de medicina o para aquel que esté considerando serlo. Aparte, con cierta frecuencia me preguntan alumnos, internos o residentes acerca de el porqué estudié medicina o, más específicamente el proqué soy médico. Espero plasmar aquí la respuesta a esas preguntas y a la vez, inspirar a uno que otro.
Lo de hacer, finalmente, estas narraciones por esos motivos también tiene un catalizador que tal vez pueda resumir en la frase: "siglo XXI". Las cosas han cambiado y el llegar ahora a 34 años de vida profesional me ha permitido observar ese cambio en la fibras que constituyen el telar de la medicina en México. No quiero terminar siendo un moralista dador de sermones por lo que omitiré parte del manuscrito que estoy transcribiendo aquí donde ponía tres ejemplos de cómo andan las cosas en todos los niveles de la enseñanza de la medicina. No iba a mencionar, eso sí, el nombre de las universidades de donde procedían los alumnos de los ejemplos. Pero mejor no. Hay legiones de casos de ese tipo, de la ausencia total de pasión por la carrera que escogieron, en todos los niveles desde los cilcos básicos hasta el postgrado que hablan de una pendiente cada vez mas empinada de declive de la enseñanza, y consecuentemente de la práctica de la medicina.
Entonces, omitiré los ejemplos.
El título original, presente aún en el cuaderno de los manuscritos, era "Servicio Social", con el subtítulo de "apuntes para una novela biográfica, o una biografía novelesca". Pero el "working title" ahora es: "El sendero de Asclepio. Una vida de servicio social."
Vendrán en capitulos partiendo de mi infancia, pasando por la carrera y espero llegar a la actualidad. Se goza mejor acompañandolo de un tecito y galletas, así que...

domingo, 5 de abril de 2009

El asombro

"We need a renaissance of wonder. We need to renew, in our hearts and in our souls, the deathless dream, the eternal poetry, the perennial sense that life is miracle and magic".--
E. Merrill Root (1895-1973) American Writer

Necesitamos un renacimiento del asombro. Necesitamos renovar, en nuestros corazones y en nuestras almas, el sueño inmortal, la poesía eterna, el sentido perenne de que la vida es milagro y magia.(Mi traducción)

"The most beautiful thing we can experience is the mysterious. It is the source of all art and science. He to whom this emotion is a stranger, who can no longer pause to wonder and stand rapt in awe, is as good as dead; his eyes are closed." ~Albert Einstein

Lo más bello que podemos experimentar es lo misterioso. Es la fuente de toda arte y ciencia. Para aquel que esta emoción le es extraña, que no puede ya detenerse para asombrarse y ser arrebatado por la maravilla, es como si estuviera muerto; sus ojos están cerrados. (Mi traducción).

domingo, 22 de marzo de 2009

frases de la semana

Por lo visto, dispongo de mucho tiempo libre................

" No hay más D-os que Google y la Wikipedia es su profeta..."

" Si en México hay tanto gandalla, porqué estamos tan jodidos?"

"Caramba" (esta es clásica, probablemente sea mi epitafio).

Escuchada en el radio (KPBS):
"La longevidad no es para los debiluchos" (longevity is not for sissys)

Leída en Lee+ (de la librería Gandhi):

"La fealdad tiene algo de superior a la belleza: dura más" Serge Gainsbourg



sábado, 21 de febrero de 2009

A los residentes de M.I.

A continuación, el texto de la carta que he enviado a los R1 y R2 de Med. Interna que estuvieron y estarán a mi cargo en el H.R. #20 IMSS, Tijuana:

Un saludo a toda la comunidad de escuderos de la medicina interna.
Esto es para despedirme de los ahora R2 y dar la bienvenida a los R1 que están por empezar.
A los segundos, les hablaba ayer de "la bestia", aquella que engulle vivos hasta a sus propios críos, pero nunca es cosa personal, es sólo su naturaleza. Bueno, la bella bestia me impidió estar en la ceremonia con ustedes pues tenía pacientes citados esperando en la consulta y a pesar de haber subido, corriendo, un par de veces a partir del mediodia, el asunto ese se prolongó mucho, por lo que pido mil y una disculpa por no haber podido estar ahí compartiendo discursos.
Y bien, se van. Y llegan. el ciclo de la vida.
Hay una frase muy incomprendida que se refiere a la continuidad de las cosas:
"El rey ha muerto, viva el rey". Generalmente es interpretada como que la muerte del rey es motivo de regocijo, pero en verdad se refiere a que ha muerto un rey, pero aquí está su heredero ya listo para sustituirlo(y en inglés, la frase le desea una larga vida a ese nuevo rey: "the king is dead, long live the king"). Esa continuidad nos da significado y pertenencia, y esto, a la vez, seguridad, tranquilidad.
Y así, se va la realeza de la medicina interna. No, de la residencia en medicina interna. Pero llegan nuevos soberanos a ocupar su lugar. Supremos regirán ahora, unos en Obregón, otros aquí.
Pero la investidura, a diferencia de las monarquías de la antiguedad, es aquí algo que se gana, algo por lo que se lucha, día a día, hora por hora sin descanso. Somos agonistas, como Sísifo y Prometeo.
Recuerden siempre a todos sus compañeros que también soñaron con una residencia, una especialidad y no lo lograron. Recuerden el privilegio que la sociedad les está otorgando para entrenarse en un determinado campo de la medicina y luchen por hacerse acreedores de ese honor y distinción todos los dias. Recuerden siempre que nada que valga la pena en esta vida, llega fácil.
Esos recuerdos harán su lucha cotidiana más llevadera.
Y entonces dejarán de ser escuderos - aquellos que se entrenan para ser señores - y, en estos tiempos modernos, señoritas - y reinarán soberanos.

Un hasta luego a la banda de escuderos que se va, y una cordial bienvenida a los que llegan. La bestia - aquí y la de Obregón- los espera el lunes, con las fauces abiertas. Ni sentirán el momento de la deglución.